lunes, 4 de julio de 2022

Batakis entre las ilusiones del mercado, los objetivos del gobierno y las necesidades del país



“Estas dispuesta a seguir con el plan económico que dejó funcionando Martin Guzman?” cuando ella le dijo que si, el Presidente le respondió “Sos mi nueva Ministra de Economía”.

Alberto Fernandez necesitaba esa respuesta para que no fuesen vanos los costos asumidos de sostener sin pausa un programa económico con un altísimo impacto social, riesgos injustificados y compromisos insostenibles en un mundo convulsionado por una pandemia. La crisis del Covid-19 encontró a la Argentina negociando -sin investigación ni cuestionamiento- con los tenedores privados de la deuda consumada durante el saqueo perpetrado por el Estado durante el macrato y le dio la oportunidad de posponer la misma discusión con el FMI, que garantiza también impunidad. Paralelamente el resto de los países pusieron sus propias economías como prioridad: deudas fueron condonadas y compromisos impagos con el consentimiento de todo el planeta. Incluso los organismos multilaterales de crédito dispusieron fondos para reforzar las economías heridas por los gastos inesperados.

Antecedentes

Silvina Batakis supo, en su momento, remontar desde la cartera de economía de la Provincia de Buenos Aires el ataque de Cristina cuando le cerró el grifo a Daniel Scioli diciendo que si una provincia es deficitaria la culpa es del gobernador. Era el modo de la Primera Mandataria de bajarle el precio electoral al que parecía ser el candidato natural del Frente para la Victoria con miras a las presidenciales de 2015. Batakis fue fundamental para conseguir que Cristina se rindiera frente a la perspectiva de derrota en las PASO del que decía que era su ungido -Florencio Randazzo- a la que habría quedado irremediablemente pegada.

La provincia más importante productiva y demográficamente del país es inviable desde que Alfonsín le robó una porción de sus ingresos con la Ley de Coparticipación Federal para poder tapar sus agujeros económicos. Desde entonces los fondos que la Provincia recauda no alcanzan a cubrir los costos operativos (salarios e insumos) y mucho menos para los de infraestructura. Cada gobierno nacional (comenzando por el de Alfonsin) envió recursos a Buenos Aires. Menem ensayó un modo de institucionalizarlos llamándolo Fondo de Reparación Histórica del Conurbano y hasta el propio Fernando de la Rua, en pleno hiperajuste, dispuso una enorme cantidad de fondos para una provincia opositora con el fin de posponer el incendio que finalmente se lo llevó puesto.

Frente al embate referido de la presidente, Batakis toma, bajo órdenes de Scioli (quien primero dialogó con los sectores que afectaría) dos medidas históricas que dejan al kirchnerismo, en los hechos, irremediablemente a su derecha:

1) aumenta el impuesto de las tierras productivas más de 1200% (ningún impuesto nacional aumentó en esa proporción durante el kirchnerismo).

2) impone un tributo al juego de 38 puntos (más que las retenciones agrarias).

¿Saben cuánto tributaba el juego a nivel nacional? La respuesta es CERO (no creo que haya cambiado).

Presente

La eficacia de un recurso, en este caso humano, (el conocimiento y la experiencia de la flamante Ministra) depende de quién lo usa y para qué. De tal manera que habremos de ser testigos de si Batakis hará una gestión atrevida y exitosa como con Scioli dejando a su sucesora, Maria Vidal el Estado funcionando (alcanzó las metas formuladas pero los problemas estructurales de la provincia son insalvables gracias al saqueo legalizado del padre de la hiperinflación)… o será exitosa aniquilando la cultura del trabajo mediante la instalación del salario básico universal -pedido por Grabois en su provocativo tuit que todos leímos- mientras consuma el ajuste clásico del FMI.


Aunque la llegada de Batakis lo oxigena y alienta expectativas en los mercados, el único plan de gobierno que tiene Alberto Fernández, que ejecuta desde el día en que asumió y cuya fidelidad exigió a su Ministra es exactamente contrario al que demandamos los argentinos sin distinción partidaria: freno de la inflación, recuperación de la moneda y de la capacidad adquisitiva del salario, promoción del empleo con derechos laborales, créditos para el desarrollo productivo y personal, instrumentos de ahorro y transparencia en la gestión.

@arielmagirena

Batakis entre las ilusiones del mercado, los objetivos del gobierno y las necesidades del país|Por Ariel Magirena – NCN

sábado, 2 de julio de 2022

Perón: apenas un invitado en el aniversario de su muerte




 Por @arielmagirena 

En el día que debió homenajearlo mencionó a Perón apenas un puñado de veces en un largo discurso. Lo acusó de militar golpista y antisindical. Incluso confesó no haberlo leído y que para este acto revisó los subrayados que Néstor Kirchner había hecho sobre Manual de conducción política que oportunamente le regalara Julián Domínguez.

Su discurso autoreferencial ofende a la doctrina justicialista y ratifica la inexplicable sujeción a la agenda globalista donde no caben los proyectos nacionales.

Pero además en su argumentación sobre la tercera posición justicialista relata dos categorías del capitalismo que ya no existen (marxismo y liberalismo) y confunde el capitalismo de estado de la ex Unión Soviética con el estado justicialista, que oponiéndose a los dos capitalismos (de mercado y de estado) toma el capital como instrumento y no como fin ya que su horizonte es el bien común: justicia en lo social, soberanía en lo político e independencia en lo económico.

Mejor se entiende si lo leemos a Perón:

«2 de mayo de 1950 inauguración del periodo de sesiones parlamentarias.

Para el capitalismo la renta nacional es producto del capital y pertenece ineludiblemente a los capitalistas. El colectivismo cree que la renta nacional es producto del trabajo común y pertenece al Estado, porque el Estado es propietario total y absoluto del capital y del trabajo. La doctrina peronista sostiene que la renta del país es producto del trabajo y pertenece por lo tanto a los trabajadores que la producen.»

 Perón: apenas un invitado en el aniversario de su muerte|Por Ariel Magirena – NCN

miércoles, 1 de junio de 2022

Del “círculo rojo” al círculo vicioso. Alberto Fernández y un relato para los que le quedan

 




Rendido ante su incapacidad para convencer a nadie más, el Frente de Todos ha decidido enfocarse en fidelizar su propia tropa. Sólo le habla a los suyos. La misma estrategia de Macri durante su mandato: profundizar la grieta. Aunque se hace cada vez más evidente que eso no alcanza para ganar las elecciones, sueña que al menos garantizaría, a los que arman las listas, la posibilidad de seguir participando de la política como negocio (terreno en el que Alberto Fernández tiene experiencia de décadas). Mientras se diluye con pasmosa velocidad su respaldo electoral (perdió casi 5 millones de votos entre 2019 y 2021) la alianza que permanece en el gobierno –con fracturas expuestas que le impiden hacerlo de pie- confiesa su desesperación vociferando un discurso de terror que sólo convence a los débiles y reproducen obsecuentes y negacionistas.

No advierte que la muletilla “ah, pero Macri” perdió toda autoridad cuando, a poco de asumir, el FdT continuó el plan del canje de bonos de Hernan Lacunza para acordar con los tenedores privados de la deuda, la que había prometido investigar pero que legitimó de facto así como cuando modificó, a la baja y por decreto, el cálculo de las jubilaciones después de prometer un 20% de aumento inmediato… cuando continuó con la moneda y la capacidad adquisitiva del salario como variable de ajuste… cuando persistió con el festival de deuda en beneficio del sistema financiero con cúspide en el abuso de Leliqs y creación de nuevos impuestos… cuando tuvo a la Argentina en lista roja de la OMS hasta un mes antes de las elecciones parlamentarias por tener a la mayoría de la población inoculada con vacunas no aprobadas (el pasaporte argentino era rechazado en las ventanillas de las empresas de aviación al momento de tomar un vuelo)… cuando el Presidente propuso pagar una suma de dinero para extinguir una causa en su contra, junto con su pareja, por un delito por el cual el Estado inició demandas a ciudadanos comunes (una reunión social durante el aislamiento obligatorio. (La lista es parcial).

Escuchamos al Presidente declarar en un acto con público que está “esperando que la Justicia llame a los ladrones de guante blanco”. ¿Puede ignorar -siendo abogado y  profesor universitario de derecho- que la República en la Argentina consiste en 3 Poderes constitucionales equivalentes que se controlan unos a otro? ¿Es lícito, desde su magistratura, omitir que es él quien tiene acceso directo a toda la información de la gestión del Estado (aun la secreta) y la puede ofrecer a la Justicia al momento de iniciar (si en realidad eso quisiera) una demanda formal contra los autores presuntos de los presuntos delitos que imputa a su antecesor?

El gobierno ha decidido distraer lo que hace y lo que elude con lo que dice. Ofrece un relato como si fuese testigo y no responsable. Para eso está dispuesto a llevarse puesto al peronismo, la identidad política que lo ungió en 2019, que lo abandonó en 2021 y que lo sobrevivirá como sobrevivió 26 años de proscripción -en dictadura y democracia- y una cantidad inédita de crímenes de lesa humanidad cometidos en su contra.

Cuando el sistema de representación que estalló en 2001 había sido salvado por el único partido que quedaba en pie, que encaminó la salida de la crisis con un gobierno de transición que heredó otro peronista. Pero no queda un partido político hoy que interpele al pueblo ni que represente sus expectativas. A dos décadas de aquellas jornadas que sonaban a telegrama de despido en un coro que pedía “que se vayan todos” la nueva crisis (tan parecida a aquella) suma angustia y frustración. La ausencia de un discurso de esperanza empeora con el protagonismo del discurso del miedo que reproducen y amplifican las usinas mediáticas oficiales y paraoficiales que se refleja como espejo en los medios y periodistas opositores.

La “grieta” resultó un negocio para quienes se simulan en orillas distintas cuando en realidad divide a la ciudadanía de los que se aprovechan de la política y la tienen capturada para sustituirla por marketing. Un acuerdo entre los principales dirigentes y candidatos mantiene una sola agenda que cancela o subalterniza la de la sociedad y de la que habla todos los días: falta de trabajo, perdida adquisitiva de salario y jubilaciones, inseguridad, incapacidad de acceso a la salud y la vivienda, educación deficiente,  deficiente conectividad y subdesarrollo en un mundo cada vez más interdependiente.

En realidad la “grieta” se exhibe hoy como una puesta en escena en la que acusaciones recíprocas justifican la falta del acuerdo necesario para la recuperación de un país con recursos de sobra para la vida digna de su bajísima población pero empobrecido adrede para beneficio de unos pocos.

Ningún partido, ni sus voceros mediáticos, quieren referirse al resultado electoral de noviembre, cuando cerca del 40% de los electores decidió no ir a votar, votar en blanco o anular su voto.

La crisis de la representación política es tan grave que casi la mitad de los argentinos, sin convocatoria, acuerdos ni medios a su favor, envió un mensaje que nadie quiere oír y al que el oficialismo decidió ofender festejando como triunfo su vergonzosa derrota junto a personajes distinguidos de un sindicalismo corrompido que permite, inexplicablemente, el primer gobierno sin ningún paro general después de los de Perón.

La abdicación de la política en favor del marketing está germinando, en el mismo pueblo que los repudia, la furia que cobrará a los burócratas de toda laya. El maestro de estrategia Sun Tzu advirtió en “El Arte de la Guerra” que dejar sin salida al enemigo lo obligaría a luchar hasta la muerte. Perón, el único ciudadano ungido 3 veces como presidente democrático de los argentinos, enseñó que los pueblos tienen la naturaleza del agua a la que se puede poner diques para interrumpir su paso pero que siempre tiene fuerza y tiempo para sobrepasarlos o eludirlos y encontrar su camino.

Encandilados con teorías de mercado y estrategias de publicidad segmentada (como si se tratara de productos de moda) los partidos (como empresas competidoras) apuntan a ganar lo que en el lenguaje del marketing llaman su “nicho”. Si se atrevieran a volver a pensar en las personas y hablar el lenguaje de las personas, podrían advertir que los nichos se ocupan con muertos.

@arielmagirena

Del “círculo rojo” al círculo vicioso. Alberto Fernández y un relato para los que le quedan|Por Ariel Magirena – NCN



lunes, 30 de mayo de 2022

Dolarización: cuando la propuesta es el suicidio

 


Lo primero que hay que advertir al momento de discutir la dolarización es cuales serian los tópicos económicos que se busca resolver en una economía que agoniza producto de un saqueo que empeora por la situación internacional ejemplificados en: inflación, pulverización del poder adquisitivo, crisis de deuda, recesión, precarización laboral, brecha cambiaria, imposibilidad de acceso al crédito, corrupción estructural e ineficiencia y abdicación del Estado entre otros de una insoportablemente larga lista.

Contexto histórico

Luego de haber superado la marca de 55 mil millones de dólares de reserva, la improvisación de un gobierno que había perdido en 2010 a su mentor y conductor, Néstor Kirchner, perdió también la clave y la voluntad de sostener su eje económico en superávits gemelos. La economía se derrumbaba sin que la experiencia cosechada durante los gobiernos peronistas sirviera para planificar metas y tomar medidas de corto, mediano y largo plazo para alcanzarlas.

En 2014 llegó la oportunidad que esperaba el Ministro Axel Kicilof para realizar un ajuste (el más grande desde el abandono de la convertibilidad con paridad 1-1)): una medida ortodoxa de un economista heterodoxo pero definitivamente contrario o ignorante del modelo económico justicialista. Un mediodía de enero de ese año el entonces presidente de la petrolera Shell en Argentina, Juan Aranguren, realizó una oferta para adquirir dólares billete un 20% por encima de la cotización oficial que fue interrumpida -al ser descubierta- sólo 20 minutos más tarde.

Pese a tener a su disposición la polémica (para el liberal progresismo y la izquierda conservadora) Ley Antiterrorista, no sólo eludió demandar al Ceo de Shell sino que acató los resultados de su maniobra, la devaluación. Si el cristinismo en el poder hubiera querido, Aranguren hubiese estado en manos de la justicia y el puñado que acudió a su oferta hubiera recomprado sus dólares al precio oficial celebrando sus “ganancias inesperadas” (un monto insignificante para la economía de un país: 4 millones U$S). Pero a esa altura no se trataba sólo de evitar la fuga de divisas para la cual había medidas de restricción de importaciones y al acceso ciudadano a divisas para ahorro cuando todavía los salarios lo permitían. La inflación revelaba recesión y el primero en advertirlo fue el mercado interno.

Aun en medio de la crisis, Argentina mantenía un lugar de vanguardia entre las economías regionales con los sueldos y jubilaciones más altos (reconocidos en informes de la OEA) y la menor ratio deuda-PBI; el gobierno quería guardar esa foto para exhibirla un año después en la campaña electoral. De acuerdo con los economistas del gobierno que se despedía (si en realidad los tuvo), la única salida posible era otro ajuste más profundo al que se negaba. Su estrategia consistía en esperar a que lo hiciera su sucesor que pagaría el altísimo costo con repudio social. Con esa mira el FpV pergeñó la proclama hacia su interior que rezaba “perder para volver” y puso a sus medios oficiales y paraoficiales a demoler la candidatura de Daniel Scioli.

Lo cierto es que la abdicación del FpV al papel de opositor en que lo puso el voto popular de 2015 permitió a Mauricio Macri hacer las tareas más rápido y menos pensadas mientras consumaba con impunidad mecanismos de endeudamiento para fuga, simulando medidas políticas o económicas.

La continuidad del modelo macrista se expresó en el acuerdo con los tenedores de deuda privados en los términos del “reperfilamiento” de Hernan Lacunza, con una apresurada devaluación para licuar salarios y la expansión de planes de asistencia social para contener la protesta frente a la pauperización de los sectores vulnerables y empobrecimiento paulatino de la autopercibida clase media. Naturalmente esta continuidad efectiva empeoró todos los graves registros económicos y sociales heredados, lo que sorprendió al electorado peronista que abandonó al FdT en noviembre de 2021 cuando perdió alrededor de 4 millones de votos.

La sorpresa no se dio tanto en la clara traición al puñado de promesas electorales del 2019 (aumento inmediato de jubilaciones, paritarias sin techo, investigación de la deuda y hasta el simbólico cultural de “volver al asado”, entre pocas mas) sino en el desaprovechamiento de una oportunidad única para tomar medidas excepcionales que le daba una pandemia de nivel global durante la cual casi todas las economías suspendieron sus compromisos externos. El resultado es la inflación en crecimiento más alta del continente (Venezuela lleva 2 años reduciendo la suya) y la peor moneda (hoy el Peso cotiza la mitad que la Gourde de Haití, el país más pobre, carente de recursos y corrupto, frecuentemente azotado por desastres geológicos y climáticos que, además,  sufrió un magnicidio hace pocos meses).

El tiro del final

Con recursos de sobra para un país desierto en el que vive la misma cantidad que el promedio de los países de Europa pero con recursos estratégicos y territorio superiores a la suma completa de ese continente, se vuelve sospechosa la propuesta de sacrificar su economía en promesa de una estabilidad inflacionaria que se desvanece de nuestros recuerdos junto con la crisis que produjo la atadura del Peso con el Dólar.

La economía es un modelo de administración de un sistema determinado en base a un acuerdo macro. Dentro de ese mecanismo funcionan en todas las economías términos de intercambio y el instrumento fiduciario conocido como moneda. Para dar fe a ese instrumento, cada Estado elige un valor de respaldo que decide soberanamente. Como ejemplo, China sostiene su Yuan en oro y decide soberanamente cuánto oro vale cada Yuan cuando tiene que hacer frente a vicisitudes internas o globales. Como contracara Estados Unidos abandonó hace más de medio siglo el Patrón Oro y su moneda es respaldada en deuda y la posesión efectiva del arsenal militar más poderoso del planeta, pero no puede hoy controlar su inflación (que lejos está de la inflación argentina).

Con claridad a prueba de tontos la posibilidad de monetizar la economía argentina (crítica y endémicamente inflacionaria) con un instrumento sostenido en deuda sobre el cual no tiene ningún dominio llevará ineludiblemente a sumar la inflación local a la del país emisor. Pero la pregunta honesta sería: tiene la Argentina forma de respaldar su moneda?

Salir de la inflación sin matar la economía

Pese a poseer recursos apetecidos por el mundo que están subexplotados, la Argentina está permanentemente en crisis y dependiente de capitales extranjeros a los que atrae mediante concesiones a pérdida que cada gobierno justifica en la urgencia. La perversión de su modelo económico llama “inversiones” a la especulación financiera ante cuyo sistema se rindió en la década del 90 y del cual recibió como paga la fuga y la traición desde 1998, cuando los mercados se le cerraron por completo y produjeron el estallido del 2001.

Decía Albert Einstein que la estupidez es esperar resultados distintos haciendo lo mismo.

En la Argentina nos encontramos con gobierno eligiendo las recetas que siempre nos llevaron a la crisis frente a las que siempre resultaron virtuosas. Desde los gobiernos de Juan Perón con el comercio exterior nacionalizado mediante el IAPI (hasta el golpe del 55) y luego a través de las juntas de granos y de carnes (en su tercera presidencia), la economía argentina no tiene respaldo propio. En esas experiencias la moneda real de intercambio era lo que el país producía. La economía local tenia relevancia en tanto dispuesta para el bienestar social y tanto el crédito como la energía y  hasta los medios audiovisuales de comunicación estaban nacionalizados poniendo a la gestión privada (incluso las multinacionales petroleras) al servicio de la producción, el desarrollo y el bien común.

Aunque no repitiera ese paradigma, la brecha entre el consumo interno y los precios internacionales puede saldarse optando por solventar la moneda en cualquiera de los recursos que se subexplotan y están a disposición. Vaca Muerta, siendo la segunda reserva gasífera y cuarta petrolera no convencionales del mundo, la disposición de litio en otra reserva mundial compartida con Chile y Bolivia, el cobre, el oro, el uranio, la cosecha del siguiente año y hasta el agua dulce (abundante aunque mal distribuida y descuidada al punto del riesgo) pueden ser ofrecidos como respaldo de la moneda aun sin necesidad de ser explotados. Una auditoria internacional sobre cualquiera de los recursos alcanza para dar valor a la moneda y pasar instantáneamente del problema de la inflación a administrar con discreción el valor del dinero ya que esos recursos están en proceso de aumento de su valor que no podemos estimar hoy (valgan como ejemplo los contratos litíferos a un precio simbólico cuando el del litio creció casi 20 veces o el de las auríferas consumado en tiempos de convertibilidad uno a uno cuya extracción cuesta hoy 200 veces por debajo (menos las inflaciones del peso y el dólar).

Una economía nacionalizada puede destinar su renta a un nuevo proceso de industrialización y de actualización en tecnología del conocimiento e inteligencia artificial que también resultaría en el mejor modo de terminar con la corrupción estructural, la evasión tributaria y el desfinanciamiento social. Por otra parte una moneda cuyo riesgo es encarecerse frente al mundo en lugar de devaluarse es ideal para el ahorro que en la mayoría de los trabajadores implica un esfuerzo para alcanzar el ascenso social que en estos días es prácticamente una fantasía con la consistencia de un eslogan publicitario.

@Arielmagirena

Dolarización: cuando la propuesta es el suicidio| Por Ariel Magirena   – NCN

El Cordobazo. Epica de la resistencia a la dictadura y la proscripción del peronismo

 


El dirigente mecánico Elpidio Torres imaginó un "cordobazo" en mayo del '69 como cumbre de la resistencia a la dictadura de Ongania y su expresión en esa provincia. La propuesta la hizo al transportista y líder de la CGT Combativa, compañero Atilio Lopez quien motorizó las gestiones para unificar al movimiento obrero en torno de la protesta callejera. Para eso fue fundamental la adhesión de Agustín Tosco, dirigente de Luz y Fuerza con fuertes vínculos con el movimiento estudiantil. Las protestas comenzaron días antes, pero el 29 eclosionó con movilizaciones desde las fabricas y las facultades que enfrentaron la represión y significaron un golpe demoledor al presidente de facto. Aunque era marxista, Tosco lo sintetizó en una proclama que eran las reivindicaciones de la resistencia peronista:

"...(el pueblo cordobés) exigía la normalización institucional, para que el gobierno fuera elegido por decisión de la mayoría de la población, sin persecuciones para con las ideas y doctrinas de ningún argentino. Exigía que se aumentaran los salarios en un 40%, que era lo que había crecido el costo de vida. Exigía la defensa del


patrimonio nacional, absorbido cada vez más por los monopolios extranjeros. Exigía la creación de nuevas fuentes de trabajo, para eliminar la desocupación que trae miseria y desesperación en los hogares. Exigía la reincorporación de los cesantes y el levantamiento de las sanciones por haber hecho uso del derecho constitucional de huelga. Exigía una Universidad abierta a las posibilidades de los hijos de los trabajadores y consustanciada con los intereses del país".

lunes, 23 de mayo de 2022

0,03% de inflación...en Bolivia



El nuevo milenio encontró a Bolivia como uno de los países mas pobres e inestables de América al punto de que, por su situación social desesperante y por razones humanitarias, el FMI perdonó y condonó su deuda externa en 2005 sin lograr poner fin a las protestas populares, con picos históricos de violencia, que vislumbraban una sangrienta guerra civil.
Luego de la asunción del Presidente Evo Morales la llamada "medialuna", que conforman las prefecturas mas ricas de Bolivia, amenazó con un plan de secesión y sus gobernantes motorizaron matanzas de campesinos y obreros como la llamada "masacre de Pando". Obligaron al gobierno a un plebiscito revocatorio del que el Presidente Evo salió ratificado y fortalecido. Hubo también varios intentos de magnicidio antes del golpe de 2019 cuyo gobierno de facto volvió a endeudar al país, como hiciera en el nuestro Mauricio Macri. Además, naturalmente, Bolivia también fue afectado por el Covid 19 y por la guerra en Ucrania. Bolivia enfrenta estas dificultades con una capacidad económica y productiva (expresada en el volumen del PBI) que es 11 veces menor que la argentina.
Sin embargo su último registro de inflación fue del 0,03%.
El gobierno argentino (que aniquiló el poder adquisitivo del salario que lleva una devaluación del 90% desde 2015) debería sentir vergüenza.

@arielmagirena

domingo, 22 de mayo de 2022

Billetes: vuelven los próceres para no hablar de su valor


Durante 24 años (desde 1992 hasta 2016) el billete de 100 era el de mas alta denominación en la Argentina. En junio del '16 la inflación acelerada por Macri justificó la emisión del de 500, seguido de los de 200 y 1000. Lanzado el billete de $500 el índice de la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) era $14,92y hoy es $120,79.

Comparado con el dólar (el mayor impacto sobre los precios locales, especialmente en los alimentos) podemos resaltar que al salir el billete de $1.000 (de diciembre de 2017) el dólar costaba $17,96, y hoy (24-05-22) está en $205 con lo que para comprar hoy lo que ese billete pagaba entonces debería imprimirse uno de $11.414,25 (cálculo que no estima los dos años de inflación macrista previos a su circulación).

Lo cierto es que el anuncio del regreso de los próceres a los billetes hacia fin de año sólo responde a una torpe maniobra para instalar la discusión de su diseño y obturar la de su poder adquisitivo, cuando AF consiguió (con ajuste y aniquilación del salario) la inflación mas alta de los últimos 30 años.

@arielmagirena