lunes, 23 de mayo de 2022
0,03% de inflación...en Bolivia
domingo, 22 de mayo de 2022
Billetes: vuelven los próceres para no hablar de su valor
Durante 24 años (desde 1992 hasta 2016) el billete de 100 era el de mas alta denominación en la Argentina. En junio del '16 la inflación acelerada por Macri justificó la emisión del de 500, seguido de los de 200 y 1000. Lanzado el billete de $500 el índice de la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) era $14,92y hoy es $120,79.
Comparado con el dólar (el mayor impacto sobre los precios locales, especialmente en los alimentos) podemos resaltar que al salir el billete de $1.000 (de diciembre de 2017) el dólar costaba $17,96, y hoy (24-05-22) está en $205 con lo que para comprar hoy lo que ese billete pagaba entonces debería imprimirse uno de $11.414,25 (cálculo que no estima los dos años de inflación macrista previos a su circulación).
Lo cierto es que el anuncio del regreso de los próceres a los billetes hacia fin de año sólo responde a una torpe maniobra para instalar la discusión de su diseño y obturar la de su poder adquisitivo, cuando AF consiguió (con ajuste y aniquilación del salario) la inflación mas alta de los últimos 30 años.
@arielmagirena
lunes, 4 de abril de 2022
Malvinas y peronismo: Dos siglos de guerra colonialista inglesa
Por Ariel Magirena
Rodeado de dictaduras, como único Presidente constitucional de la región y con una administración soberana que recuperó en pocos meses hitos en materia política, social y económica sólo alcanzados en sus dos presidencias anteriores, Juan Perón lograba, en su tercer mandato, un éxito de cada uno de sus propósitos. Con ese panorama, y la muestra fehaciente de una política preferencial para la unidad territorial, el Gobierno Británico le ofreció en 1974 la administración compartida de las Islas Malvinas. El probable acuerdo incluiría la designación alternada de un gobernador. Comenzaría así el tránsito a la soberanía completa en pocas generaciones con enseñanza escolar bilingüe y coronación de ambas banderas para no afectar la vida de los pobladores ingleses.
Tras la muerte de Perón, en julio de ese año, la oferta fue retirada y la Corona jugó contra el peronismo volviendo a su estrategia de recuperación de la Argentina a la que consideró colonia por casi un siglo y medio (hasta el primer gobierno de Perón). Ya en 1955 había financiado y alentado el golpe al que su Primer Ministro W. Churchill calificó como “la victoria más importante desde el fin de la segunda guerra mundial”; cuando, además, sentenció que no le daría (al peronismo) “tregua ni cuartel hasta el final de sus días”.
En los informes de inteligencia (de agentes infiltrados en la Argentina desde el derrocamiento de Perón) Lord Franks alertó sobre las convicciones de la Presidente Isabel Martínez en relación con Malvinas. En enero del ’76 advertía a la cámara de los comunes y a la propia Reina el clima de golpe y declaraba que “si bien es posible que se establezca una corta tregua, es previsible la toma de nuevas medidas (por parte del Gobierno Peronista de la actual mandataria argentina) contra los intereses británicos bajo la forma de un aumento de presión hostil, tanto política como económica”, para concluir: “Nunca antes un gobierno había atacado con tanto ensañamiento los intereses británicos en el Río de la Plata”.
Entre los intereses afectados referidos por Franks podemos destacar la nacionalización del crédito y los depósitos (cuya derogación permitió la fuga de capitales en 2001 como los que siguen hasta el presente), la nacionalización del mercado petrolero e hidrocarburífero y la nacionalización de los medios de comunicación audiovisuales (radios y televisión) fundamentales para la estrategia de demolición contra el gobierno peronista.
El 4 de febrero de ese mismo año 1976, en una actitud de provocación para medir la decisión de la Presidente Isabel, el buque inglés RSS Shackleton se internó en aguas de jurisdicción nacional con presuntos fines de investigación. Pero la Comandante en Jefe y titular del Poder Ejecutivo ordenó abrir fuego contra el invasor, la que acató el destructor ARA Almirante Storni que luego lo escoltó hasta Puerto Argentino, a 80 km del incidente.
La Presidente ya había explicitado su compromiso reivindicativo de la zona austral cuando en 1973 participó de la reunión de gabinete en territorio antártico, ante las puertas mismas de las islas.
En el primero de dos tomos publicados por el historiador canadiense Henry Ferns, especialista en relaciones entre Argentina y Gran Bretaña, se describen las operaciones de influencia inglesa en la dirigencia política argentina durante los años de proscripción del peronismo recordando también que antes de Perón “la Argentina absorbía entre el 40 y el 50% de las inversiones inglesas fuera del Reino Unido” y que su instalación como potencia se fortificaba en los acuerdos Perón-Eisenhower que, además, darían un golpe demoledor a los negocios petroleros de la Corona, que por esos años resignaba la India y perdía frente al nacionalismo iraní.
Como una maldición, la decadencia de Inglaterra se manifiesta, en cada momento histórico, ligada con el apogeo de la Argentina. Por eso el mismo historiador publica en 1972 que “como no sea mediante una guerra civil devastadora resulta difícil imaginar cómo puede deshacerse la revolución efectuada por Perón” ya que casi 20 años después del golpe el proyecto soberano, industrialista, científico, tecnológico, cultural y social seguía en pie pese a medidas criminales en su contra que es ocioso describir en este artículo.
La participación inglesa en el derrocamiento a Isabel se hizo inocultable y su influencia sobre la concreción de la candidatura de Carlos Menem tras los estragos producidos por la administración del radical Raúl Alfonsín se reveló en las acciones de rendición soberana de su gobierno que encontraron su cúspide en los nefastos Tratados de Madrid, cuando se suscribe la capitulación de la Argentina oficialmente después de la derrota militar de 1982. La debilitación explícita de nuestras Fuerzas Armadas, la desindustrialización forzada paulatina y la adopción del paradigma del Consenso de Washington para aniquilar todo vestigio de independencia económica estaban demandados en esos “acuerdos de paz” que, pese a su impacto en contra de todo proyecto de Nación, NINGÚN gobierno argentino ha protestado hasta hoy.
En contraste dramático con Isabel las políticas menemistas de “relaciones carnales” con Estados Unidos y de seducción a los kelpers signaron la humillación de la Argentina a pedido inglés, pero la actual administración de Alberto Fernández con funcionarios y Ministros recibiendo línea de la embajada inglesa con alevosía y exhibicionismo suma, además, la agenda de fragmentación social que se queda con porciones impúdicas de presupuesto en nuestra Patria que posterga a los más débiles.
A 40 años del inicio de la gesta de Malvinas, la Gran Bretaña aspira a su victoria final: una Argentina de víctimas autopercibidas que reemplace a la Argentina de los héroes.
@Arielmagirena
martes, 1 de marzo de 2022
Del dicho al guiño. Apertura parlamentaria 22
viernes, 11 de febrero de 2022
El FdT en la década infame del S.XXI
Una crisis moral precede a la crisis política. En 2015 comenzó la década infame del siglo XXI. Finalmente, después del estallido de 2001, el sistema de representación en la Argentina fue aniquilado. Un modelo político dominado por el marketing está utilizando a las militancias que asumieron la mentira y engañan a un pueblo que sigue siendo soberano aunque sólo pueda (por ahora) "cambiar de collar sin dejar de ser perro".
Casi en un 40% los ciudadanos habilitados para votar en noviembre decidieron no cumplir su rol de convidados meros en un juego sin alternativas que lo representaran; o fueron a votar y lo hicieron anulando su voto (el sistema Dont sólo pondera los positivos).
El FdT perdió casi 5 millones de votos y (aunque también perdiera gran cantidad) JxC (la derecha que tampoco es) logró fidelizar gran parte del suyo. El resultado es elocuente y nos grita la urgencia frente a una elección inminente (2023 es mañana): el paradigma colonialista domina la escena política sin necesidad de superar el 30%. Cuenta con la ayuda de otro tercio que lo sostiene desde un sector que adhiere a un populismo mentiroso que también es colonialista. El escenario actual constituye el triunfo del modelo bipartidista estadounidense al que Perón describía como el de 2 partidos de derecha que se alternan en el poder.
Aunque así fuera desde la década infame -cuando el fraude patriótico instalaba gobiernos oligárquicos impidiendo el gobierno a un radicalismo que apenas se ofrecía a administrar la colonia- una propuesta explícitamente revolucionaria concitó la voluntad popular que estaba dispersa y sin representación.
Los nacionalistas de Forja advirtieron la inminencia de una nueva Argentina que reconocieron inmediatamente en el peronismo al que adhirieron sin condicionamientos ni veleidades intelectuales. Forja se atrevió a proponer una alternativa y -aunque no lo lograra- reconoció a la que estaba naciendo y se sumó.
Hoy también hay una nueva Argentina con trabajo de parto mientras muchos "bienintencionados" intentan que cruce las piernas y evite parir.
Con el peronismo capturado hace 3 décadas (con nuestro permiso) y su doctrina abandonada (artificialmente y con argumentos positivistas diseñados en el extranjero) una Argentina preperonista espera ya no al peronismo sino a Forja: una militancia capaz de atreverse a construir alternativa mientras la Patria (que es la verdadera autora) la hace en silencio. Una militancia capaz de reconocer el momento histórico en sintonía con el mensaje de noviembre se hace indispensable frente a un pragmatismo "autopercibido" de militancias de la agenda 2030 financiadas desde el exterior para fungir de carceleros de la expectativa popular de derecha a izquierda.
German Oestetheld había encontrado en El Eternauta la metáfora perfecta en los humanos teledirigidos: esos que habían sido capturados y a los que se había instalado un dispositivo en la base del cráneo que los hacia mezclarse y enfrentar a los combatientes. Esa situación ponía en contradicción insalvable para los resistentes que preferían huir a matar a sus seres queridos en ejercicio de defensa. El teledirigido es incapaz de reconocer su condición y los humanos son invitados a matarse entre sí. Hoy los militantes de la revolución inconclusa (patriótica y popular) nos encontramos bajo ataque en las redes (los campos de batalla creados y dominados por el sistema hegemónico) mediante los mecanismos que utiliza la política como herramientas: la mentira y la maledicencia. Parte del desafío es recuperar el rector moral de la revolución.
Ariel Magirena
sábado, 25 de septiembre de 2021
Asesinato de Rucci: un atentado contra la revolución
Dos misiones fundamentales encomendadas a Rucci cayeron con él atravesadas por 23 balazos.
martes, 14 de septiembre de 2021
AMANECER DESPUÉS DE LAS PASO









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