jueves, 13 de marzo de 2025

El Rey desnudo y la represión para retrasar la retirada



Los resultados de una década de ajuste -que comenzó con moderación y alcanzó brutalidad- le dieron a Milei patente de corso para “terminar con la casta”. La furia contra los que convirtieron la política en el negocio de vampirizar al Estado y de endeudarlo para saquearlo, consiguió el consenso -entre esa mayoría de casi el 56% que votó a Milei en el balotaje- para destruir el Estado, con tal de terminar con esos negocios. Pero la manifestación de un acuerdo funcional explícito con el arco que debía ser opositor, y la sumisión de su administración a las clases dominantes que financiaron los golpes de estado, y los planes económicos que sucedieron al de 1976, están mellando ese permiso que Milei entendió como impunidad.

Despropósitos que se dejaron pasar, cuando fueron cometidos en los primeros días, comienzan a ser facturados junto con los nuevos despropósitos, que incluyen lo peor de lo que el electorado le facturó a la política con su voto.

El personaje que se presentaba como “economista experto en crecimiento con o sin dinero” pero que jamás había administrado siquiera un kiosko, superó un año de su mandato con una degradación abrupta del producto bruto interno, caída del empleo, perdida atroz del poder adquisitivo del salario nominal y la inflación en dólares más alta del mundo.

El que daba clases de inversiones en criptomonedas terminó siendo DOS VECES parte de estafas digitales; especialmente con una que promocionó siendo presidente y que lo tiene bajo investigación criminal en tribunales internacionales ($Libra).

El que prometió dinamitar el Banco Central y renunciar a la moneda nacional para reemplazarla por el Dólar utiliza la entidad bancaria para fraguar una estabilidad del tipo de cambio mediante un mecanismo especulativo que aumentó la deuda externa real en un 25% convirtiéndose en el máximo endeudador de nuestra historia.

Lo descripto abruma, pero no es más que una muestra; a la que se suma la ferocidad del aparato represivo y los mecanismos coercitivos y de cancelación para callar toda oposición.

Ayer, como cada miércoles desde que se manifiestan en minoría y pacíficamente en los alrededores del Congreso, los jubilados recibieron una paliza por parte de las fuerzas de seguridad comandadas por la mas ineficaz de las funcionarias al servicio del poder ejecutivo, la ministra Patricia Bullrich. Autora de un protocolo para evitar que civiles corten el tránsito, jamás consiguió otra cosa que cortarlo por más tiempo y con peores consecuencias, por sus subordinados.  Su metodología cuesta sumas siderales e injustificadas en movilización de tropas, en equipamiento, armas y tecnología importada. Lo que significan negocios suculentos con dinero del estado.

En esta convocatoria los abuelos fueron acompañados por una iniciativa popular desde los aficionados al futbol bajo el llamado del eterno Diego Maradona de que “hay que ser muy cagón para no luchar por los jubilados”. Hubo mas de 100 detenidos de los que sólo quedaron 3, capturados (con un cuchillo de asado y dos armas tumberas) lejos del lugar de concentración. El resto fue tan arbitrario que la jueza que intervino sentenció nulo el procedimiento que imputaba flagrancia para delitos no mencionados ni probados. Ninguno era barrabrava de algún club.  La verdadera cacería costó, además, 21 heridos. Entre ellos una anciana de 81 años y un reportero gráfico con riesgo de muerte.

Las imágenes grabadas mostraron los dos hechos demostrando la letalidad y la criminalidad en el uso de instrumentos disuasivos, como golpear en la cabeza con una tonfa o disparar al rostro una granada lacrimógena. También quedo registrado: la siembra de piedras sueltas en la zona, la de un patrullero de regalo (vacío y abierto) que terminó volcado e incendiado, la implantación de un arma en el lugar por parte de un policía uniformado, y un infiltrado que bajó de un camión policial con la camiseta de boca.

En un gesto de desesperación, la ministra de seguridad instaló en conferencia de prensa un argumento inverosímil para pretender vincular la protesta con un plan de derrocamiento encabezado por “barras bravas”, que paradolajmente contradice su anterior intento de culpar al kirschnerismo, lo que también hicieron el vocero Adorni y el Ministro de Justicia Cúneo Libarona al acusar a la jueza que objetó el operativo. En el mismo sentido se expresó por tuit el ex presidente Macri (con vínculos reales con barrasbravas reales).

El gobierno se encuentra en el peor momento de su gestión, a la mitad del tiempo que le costó al Presidente Fernando de la Rua la crisis que generó en 2001. Acosado por el escándalo mundial por la estafa crypto, el drama en Bahía Blanca atendido mal y tarde, y el acuerdo secreto y por decreto con el FMI para más endeudamiento.  Su propia interna estalló en violencia en la cámara de diputados, donde dos legisladores propios se emprendieron a golpes cuando el quorum amenazaba con permitir poner límite a las facultades extraordinarias al Presidente que concedió el mismo parlamento.
El hecho destacado de la jornada sucedió al terminar con una marcha civil, numerosa y  espontánea a la Plaza de Mayo.

Van 15 meses desde que asumió Milei. Como en el cuento de Hans Christian Andersen, se terminó el pudor y cunde la verdad que hasta un niño puede ver: El rey (en este caso el autopercibido rey león) está desnudo.

(Editorial del 13 de marzo en Radio Técnica por Youtube:
https://www.youtube.com/live/PaPfwFsUoLM?si=mMNoZzb30N_OpGJ5 )

martes, 25 de febrero de 2025

Sin "NOSOTROS" no hay Patria


 

Pasado el momento de las elecciones del 2023 (y a la vista de los resultados con el voto masivo de repudio a vetusta clase política por parte del Pueblo que votó), Martin Ayerbe nos convocó a militar el Modelo Argentino para un Proyecto Nacional. La meta era celebrar los 50 años de aquel 1 de mayo de 1974, cuando el líder lo presentó y fundamentó en la asamblea parlamentaria.

Lo consideramos una deuda de los peronistas con su líder. Aquel fue el acontecimiento político más importante del siglo: el llamado a escribir el legado del pueblo argentino al mundo para resolver los males que acosan a toda la humanidad.
Sin embargo la estrategia de la sinarquía internacional -a través de sus agentes ejecutando el trabajo de pinzas por izquierda y por derecha contra la revolución justicialista- lo eclipsaron con un gesto que se llevó (adrede) la atención de los medios y la historiografía liberal: las columnas montoneras abandonando el acto de celebración del día de los trabajadores, que también era el primer encuentro, masivo y presente, de Perón con su Pueblo.

Medio sigo de cancelación nos parecía merecer la resurrección de aquel llamado para alcanzar los propósitos explícitos de nuestra doctrina: la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación.
Aunque no llegamos a cristalizarlo en ese gran homenaje, sí logramos introducirlo en la discusión en medio de las peleas intestinas.

Hoy -un año más tarde- otras agrupaciones y dirigentes se sumaron a levantar esa bandera que convidamos y enarbolamos.
Esa visibilización, que tuvo en Ayerbe su vocero más potente y consumó a la creación de los primeros Consejos para el Modelo Argentino en varios lugares de nuestro amado país, tuvo frutos y consecuencias.
Sobresalen dos, que sucedieron en estos últimos días:
1-el llamado del líder de la secesión de La Campora Cuervo Larroque a nuestro referente para pedir ayuda en la formación espiritual de sus militantes.
y 2-la inclusión del Modelo Argentino en el documento del Consejo Nacional Justicialista presidido por Cristina Fernández.
Ambos hechos demuestran cuán atrasados estaban los que se disputan la conducción del aparato partidario y el acierto de la iniciativa desde la humildad de las bases inquietas y atentas del movimiento.
Un logro militante del peronismo real, por encima de las superestructuras, que se metió con potencia en la agenda argentina.
Sin embargo seguimos creyendo que "mejor que decir es hacer" y no alcanza con anuncios. Los conocemos. Ya hemos "visto caminar al rengo".

Aspiramos con fervor, a que el Modelo Argentino inspire a los peronistas inconducidos, de toda la extensión de la Patria, para construir el destino del movimiento nacional.
Y comprometemos todo nuestro esfuerzo, ante la posibilidad real de que, los mismos que lo cancelaron por medio siglo pretendan aprovecharlo como campaña electoralera para finalmente reducirlo a consignas fáciles de vaciar, como nos tienen acostumbrados.
Iluminados por la Patria y por Perón, seamos los guardianes y llevemos a cabo la última tarea que Perón nos encomendó.
Pongamos fin, a la delegación de la política en burócratas, que nos trajeron a la peor derrota política que sufrió  nuestro Pueblo en toda nuestra historia.
Propongámosnos, definitivamente, derrotar al individualismo para ser comunidad.
"Por último los hombres".
La Patria, ES nosotros.

domingo, 23 de febrero de 2025

Ideales e intereses en la política argentina

 

Una doctrina dictada por el pueblo. Así definió Perón los fundamentos para terminar con los efectos destructores del capitalismo y construir Nación en uno de los países más ricos en recursos estratégicos del planeta, nuestra Argentina. La elocuencia de su proyecto y la eficacia de su ejecución le permitió ser elegido 3 veces Presidente en elecciones libres (nadie más alcanzó esa distinción). Pero también le mereció el odio de los privilegiados por el modelo colonial que no pudo terminar de demoler, en el tránsito de consumar “la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación”, en un trípode blindado e irrenunciable: justicia social, soberanía política e independencia económica.

Perón fue un hombre de acción y ejemplo. El máximo ideólogo de la revolución que en 1943 puso fin a la década infame: 13 años de gobiernos conservadores, con elecciones manipuladas para impedir el triunfo del radicalismo derrocado con el golpe a Yrigoyen. Una farsa confesada bajo el nombre de “fraude patriótico”, que definitivamente conformaba una falsificación de la democracia.

Los dos años anteriores al acontecimiento de masas más importante de nuestra historia (el 17 de octubre del '45), realizó el trabajo de preparación formando los 100.000 predicadores que dieron sustancia al movimiento. 

No fue Perón a dar la copa de leche a ningún comedor ni organizó ninguna olla popular, ni se "arremangó" o "metió los pies en el barro" (metáforas del progresismo pobrista para enjuagar sus cargos de conciencia pequebú). Construyó la posibilidad de una democracia real de contenido social desde la que instituyó la mayoría de los derechos de cuyos jirones apenas disfrutamos.

No existe cosecha sin siembra. Nuestra bendita tierra ha sido devastada y sin los que plantan la semilla el sueño de comer los frutos se sostiene en la fantasía farisea de la providencia celestial, que cancela el mandato de ganar el pan con sudor. Por el contrario, hay una guerra por el sentido que alienta la mentira, la confusión y la fragmentación. Sobran los diletantes criticando la crítica y la propuesta. El desmedro del trabajo espiritual (cuando es de otro) cómo si quien juzga fuese moralmente superior. No hacen, lo que piden a los demás, pero se autocomplacen en su propio relato.

Perón, autor de la filosofía que expresa y propone la comunidad organizada, cumplió su papel de líder y estratega que nadie equiparó, mientras Evita -sin ocupar jamás cargo alguno en el gobierno- se desveló en los territorios entregando su cuerpo y salud en horas de esfuerzo en los que dejó la vida. Pareciera que para algunos son cualidades incompatibles, cuando son complementarias: la síntesis política de la Comunidad Organizada. 

“Por último los hombres”, dicta la octava de las 20 verdades peronistas. Pero, en el imperio del individualismo promovido, la política se resume en disputa de nombres por encima de los proyectos.

La egolatría es blasfema. Suplanta la autoridad; de dios o del pueblo. Categoriza con capricho el esfuerzo de los que trabajan por el bien común. Su capricho ensalza al maestro sobre el obrero como puede poner al operario sobre el científico. Contradice la doctrina, según la cual NO SOBRA NADIE.

Así, estamos perdiendo peronismo. No es nuevo. Más bien formó parte del peronismo como ciertos déficits en la personalidad de cada individuo, pero esta vez parece tener una dimensión suicida. El peronismo -identidad de la Patria y del Pueblo- resucitará cuando, en cada vez más de nosotros, el egoísmo ceda y nos aceptemos como pares (semejantes, nos llama la Biblia). Sabiendo que cada quien es valioso, con y en, lo que hace. Se es comunidad confluyendo y no compitiendo. 

Dijo Perón: "cuando aparece un hombre de nuestro Movimiento que lucha contra otro hombre de nuestro Movimiento puede ser lo que dice Mao, «que se haya pasado al bando contrario». Pero generalmente defiende un interés, no un ideal, porque el que defiende un ideal no puede tener controversias con otro que defiende el mismo ideal".


domingo, 16 de febrero de 2025

Peronistas y autopercibidos

 


La tercera posición justicialista no es el término medio entre la derecha y la izquierda sino una alternativa distinta -superadora y humanista- frente a las dos caras conocidas del capitalismo (el de mercado y el de Estado). 

Hace rato que el capitalismo inventó la "tercera vía" capitalista que es simplemente la adecuación del mismo modelo, que explota desde el mercado (por apropiación de plusvalía) o somete desde el Estado (por expropiación del capital y administración discrecional del trabajo).

Las verdades ya demostradas, ejecutadas y dichas se pierden en la confusión del relato para crear falsas antinomias de acuerdo con el plan de fragmentación de la comunidad en sectas intelectualizadas, que compiten con el modelo argentino y su cultura expresados en la doctrina justicialista, hoy cancelada desde los centros de poder económico e intelectual.


La cancelación de la Doctrina Justicialista permitió el secuestro de la identidad peronista. Cunde la idea de que el justicialismo es todo lo bueno que puede imaginar un individuo de buena voluntad y no su historia y sus hechos. Ser peronista es mucho más fácil así: cada quien se inventa su peronismo. 

Además de un "peronismo" socialdemócrata (presuntamente adecuado a los tiempos modernos), el veneno intelectualoide creó a los "autopercibidos" doctrinarios -que siempre tienen alguna parte de la doctrina para negar-, y a los nacionalistas "de cotillón" autoerigidos en oráculos que introducen falsas banderas -recién inventadas-, para negar al Pueblo en su cotidiano devenir y modestas conquistas.


En esta nueva "grieta" del peronismo (presuntamente interna) encontramos desde detractores de los disidentes (en algún momento van contra titanes como Jauretche, Mercante, Scalabrini o Rulli) a reivindicadores de personajes nefastos de la dictadura que derrocó a Isabel (apátridas, criminales y ladrones que deshonraron las FFAA), sólo por enfrentarse (al modo de los espectáculos de "lucha libre") al otro sector al que presuntamente "odian" pero dan entidad en su puesta en escena.


"Primero la Patria" (no los uniformes que los gorilas portan como disfraz).


"Después el movimiento" (no los que inventan "organizaciones" para tener distraídos a los pobres y sacar tajada de la política).


"Por último los hombres" (no la discusión eterna de nombres y el ego de "piojos resucitados" en los foros que ya nada representan).


"Mejor que decir es hacer". Es tiempo de siembra...o no habrá qué cosechar.

sábado, 15 de febrero de 2025

Cuando decir parece mejor que hacer

 


Cuando Milei promocionó una criptomoneda siendo diputado ningún legislador propuso juzgarlo en la Cámara. Los legisladores cobran una "dieta" porque tener una actividad lucrativa es incompatible mientras se es funcionario. 

Naturalmente no iban a objetarlo quienes lo querían candidato para disputar los votos con el otro candidato de derecha no oficialista, ilusionados de que su propio candidato (también de derecha) saliera ungido. Milei es presidente porque en ese momento no se le cobró lo que hoy repitió. 

Así que no se hagan los rulos tuiteando.

jueves, 13 de febrero de 2025

Permisos para Milei


La demolición de los últimos restos de sentido social de la economía, “avanza con libertad” profundizando el modelo de enajenación de los recursos argentinos mediante un abrupto y ostensivo endeudamiento, paralelo de la destrucción de toda expresión productiva.


La metodología para lograrlo no nos es desconocida. El gobierno de Javier Milei no pierde oportunidad de señalar agenda, y los medios, las redes y la clase política la siguen en forma automática. El resultado no es solamente eclipsar las gravísimas consecuencias del modelo socioeconómico, sino ratificar la percepción popular de que la clase política vive del Estado y recibe su renta, del ajuste a los sectores vulnerables, incluida la atónita clase media, blanca, progre y metropolitana aferrada a la ilusión de seguir siendo.


Particularmente no creo en la ingenuidad, cuando se trata de política.


Lo que no advierte una oposición sin iniciativas es que devela, con su torpeza impostada, los indicios que confirman una sospecha convertida en imputación por la mayoría del pueblo: si este modelo sigue funcionando, es porque les conviene a ellos. Decía Perón que el olfato del pueblo todo lo huele.


Toda abdicación del Estado, especialmente en materia de políticas sociales, ha sido permitida por la clase política, incluso otorgando los números necesarios en el parlamento. Para eso le alcanza con sacrificar alguno de cada sector en el momento necesario. Si se necesita, el traidor de la semana será un diputado radical, pero en la otra será un senador justicialista, y esto ocurre sin sanción. La mayoría de las expresiones de repudio u objeción de la llamada oposición no pasa de las declaraciones mediáticas o la respuesta pícara (“picante”, le dicen ahora) en las redes.


La certeza del robo desde el Estado es tan fuerte que Milei tiene permiso social para romperlo.


Las instituciones republicanas heredaron en 1983 un Estado corrompido al servicio de la oligarquía local. Pero la administración democrática del Estado no solamente no se atrevió a reconfigurarlo sino que procedió a su desguace. Ese paradigma sólo se interrumpió con la crisis de 2001 y las medidas paliativas de los presidentes Rodríguez Saá, Duhalde y Kirchner consolidadas como políticas públicas por Cristina Fernández. Pero los mecanismos de corrupción dejados por la dictadura, pese a ser moderados en las gestiones mencionadas, se consolidaron y sofisticaron. Y hoy, ya que el gobierno de Milei también lo está aprovechando, los políticos simplemente “dejan hacer”: “siga siga”, diría la jerga futbolística.


No es fácil encontrar ejemplos de corrupción explicita tan elocuentes como el del gobierno de La Libertad Avanza. Nunca había sido tan torpe y explícito, pero también tan eficaz por abdicación de la oposición. Tan inexplicable que el propio FMI, que en la gestión Macri denunció a su Ministro Caputo de endeudamiento ilícito en favor de grupos económico y pidió su remoción como requisito para un nuevo desembolso, se rindió ante su designación por Milei hace más de un año.


Vivimos una farsa económica sumada al relato político. Cada día la Argentina se endeuda mas para sostener una especie, rarísima, de inflación estable con alza del costo de vida. Pero eso es el resultado, no el motivo. El pueblo fue testigo y víctima de la corrupción en el Estado, siempre justificada con motivos políticos adentro de una narrativa particular de cada gobierno. Harto e impotente, el pueblo siente satisfacción ante la ilusión de que la destrucción del Estado (“desde adentro”) ponga fin a los abusos cometidos por aquellos a quienes les dio el voto durante 41 años. Cometidos o permitidos; autores o cómplices, en un esquema en el que con el silencio alcanza.


El proyecto de Milei es transferir los negocios que fueron aprovechados mediante el Estado por distintos políticos, a sus financistas, dueños del sistema de usura internacional. La oligarquía Argentina, los capitanes de la industria y hasta la patria contratista son sus cómplices: sus capitales siempre hicieron negocio con los gobiernos y hace años que forman parte de la elite, así que pueden tranquilamente mudar sus empresas para proveer a nuestro mercado desde el extranjero o cerrar sus fábricas para convertirse en importadores.


La última resistencia y victima fundamental del modelo, el movimiento obrero organizado, se encuentra debilitado frente a la fragmentación social, la pérdida de puestos de trabajo y la ausencia de un proyecto político. De tal modo que el sindicalismo se encuentra en las condiciones anteriores a 1943 ya que su poder y derechos les están siendo negados de facto. Cada sindicato encara su propia lucha, en defensa de sus trabajadores, desconectado de los otros; con sus bases dispuestas a renunciar a sus logros históricos para sostener la mayor parte de sus puestos; con la ilusión de que sea pasajero y con el menor costo posible.


Después de 50 años de funcionamiento ininterrumpido del modelo socioeconómico impuesto por la dictadura de 1976 (moderado en la etapa que mencionamos) Milei se propone ser quien le ponga el moño al paquete de una Argentina de regalo a los mismos poderes mundiales de los que se proclamó independiente hace más de dos siglos.


jueves, 28 de noviembre de 2024

Ideologismo y negocios en tiempos de law fare


 En la década de los 70 los intelectuales más destacados del mundo pensaban (en algunos de los casos temían) que el mundo transitaba sin pausa hacia el socialismo. Pero el sistema no estaba dispuesto a perder frente al idealismo juvenil de la época y motorizó globalmente -fundamentalmente en Latinoamérica- un modelo sangriento financiado porlas oligarquías locales y ejecutado por las fuerzas armadas -acompañadas por políticos cómplices- previa toma de facto del Estado. “Las ideas no se matan”, escribió Sarmiento en la Quebrada de Zonda en su San Juan natal, pero a los idealistas sí. Cayeron la palabra clara y el ejemplo, reemplazados por el relato y la censura. Segada la resistencia el poder fue luego -y en los términos de la democracia burguesa- a por la cultura de masas y así, en el mundo bipolar fueron las izquierdas europeas las primeras en sorprender traicionando sus postulados para fungir como administradoras del ajuste en medio de la crisis económica global. El paradigma social en la Argentina había sido ya derrotado con sangre, pero la caída de la Unión Soviética -después de convertir la más importante revolución de la humanidad en un régimen burocratizado que no ahorró crímenes aberrantes por cometer- sugirió un capitalismo inexorable; contra el que nadie podría. Las organizaciones otrora revolucionarias se rindieron moralmente y adecuaron el materialismo histórico a su contrario: la aceptación del signo de los tiempos. Del mismo modo, las organizaciones populares, influidas fatalmente por el progresismo blanco y metropolitano, pasaron de la protesta a la negociación, de la utopía al posibilismo y de aspirar a la justicia social a militar el mal menor. Sin embargo, la claudicación de los gobiernos populares no alcanzó para calmar la voracidad del capital ni para obtener tan luego su contemplación. No importó el acatamiento irrestricto de la agenda globalista ni el impulso de la fragmentación social desde el Estado para imponer la micropolítica y demoler el sentido universalidad de los derechos. El poder financiero no perdona la moderación en su plan, que significa  el intento de reducir los daños y atajar un número posible de entre los que hace caer. Para castigar a quienes hacen otra cosa, además que lo que se le ordena, ha sofisticado un mecanismo tramposo y de notable eficacia que se llama -como se lo dice en la lengua de ellos- “law fare”. El capitalismo es suficientemente elocuente para corromper a los gobiernos y gobernantes (no sólo a ellos) y se guarda las pruebas que los complican. Sirve para que una imputación falsa sea presentada entre los casos reales y justifique prejuicios ciudadanos y eventuales condenas (que primero son mediáticas).

En la alegoría de la espada, el Rey Demóstenes le explica a su súbdito de Damocles los riesgos del trono sentándolo en él, sobre el cual había hecho instalar primero un enorme filo sólo sostenido por una crin de caballo. Cada gobernante sabe que la estructura de corrupción que hereda (permanente en la Argentina desde la dictadura) es esa espada, pero no se atreve a quitarla. Así se impuso un ineludible paradigma de negociación permanente. 

Por estos días tres temas sensibles tomaron la cúspide de la agenda política desde los medios. La ratificación de la condena contra Cristina Fernandez de Kirchner, el tratamiento de la ley de foja limpia (que impediría la candidatura electoral de personas con condenas habidas por la justicia) y el nombramiento de nuevos jueces en la Corte Suprema. Este último tema incumbe sobre los otros dos y el candidato de la polémica -y de la negociación que confesó la vicepresidenta de Cristina en el PJ y senadora por Catamarca, Lucia Corpacci- es el juez al que el llamado kirchnerismo denunció como símbolo de “law fer” contra Cristina: Ariel Lijo. Aunque la disputa pública sobre estos temas lleva páginas y horas, el resultado acostumbrado de Milei saliéndose con la suya, pese a su paupérrima minoría partidaria en las Cámaras legislativas, revela una realidad que la ciudadanía asume: ninguno gobierna solo.