martes, 21 de septiembre de 2010

Lo que vale la palabra (fundamentacion de la Ley Papel Prensa)


(Exposición en la audiencia del martes 21 de septiembre sobre el proyecto de declaración de interés público de la producción y distribución de papel para diarios)

 Por: Ariel Magirena 

 “Controlar el papel es controlar la información” (comunicado oficial publicado por Clarín y La Nación el 24 de Agosto de 2010) No quedan en el mundo dudas sobre el daño que producen los monopolios. De hecho la legislación de los países más avanzados es contundente en ese respecto obligando a las empresas o grupos empresarios que toman estado dominante a deshacerse de activos, compartir tecnología o mercado con sus competidores, abonar multas multimillonarias o hasta desactivarse. Una empresa dominante se vuelve inmediatamente sospechosa y se investigan sus ramificaciones posibles y sus testaferros. Claro que ese no es el caso de nuestro país en el que le alcanza a una empresa con tener ese estatus de dominio para tener impunidad. La conformación actual del capital modificó las estructuras y la consideración acerca de la propiedad, y nunca una empresa dominante es solamente esa empresa: sus acciones pertenecen a grupos capitalistas diversos o posee esta empresa acciones de otras que no tienen, o si, que ver con su rubro. Esta realidad se instaló como sistema o, en la vieja sociología, como régimen, habilitando, para el desarrollo y la expansión del capital, nuevas estrategias que consigan no solo crear el objeto para consumo, base del sistema mercantil, sino el sujeto para esos objetos. Y en el vértice de estas estrategias esta -como este parlamento discutió profundo y la sociedad argentina también, cuando el debate por la aprobada Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual-, en los medios de comunicación masiva. Pese a las posibilidades que otorgan las nuevas tecnologías para tratar en ámbitos de fácil acceso cualquier tópico informativo, y pese al, anunciado como inminente, fin del periódico de papel, los especialistas y también los comunicadores, confiesan que siguen siendo los diarios los que marcan la agenda periodística, que es la gran manipuladora del humor social, inmiscuyéndose en la política, la cultura, el consumo o hasta la moral. No quiero faltarles el respeto explicando el modo en que los monopolios se cargan toda competencia destruyéndola o fagocitándola para consolidarse y cuáles son los costos de eso. Pero lamentablemente debo hacer hincapié en un aspecto sobre el cual destacados legisladores y dirigentes políticos trocan en manipuladores del relato para ocultar una realidad grosera: el esquema de concentración de medios de nuestro país nació de la posibilidad de un oligopolio de asociarse para crear un monopolio para someter a la prensa escrita en todo el territorio. Los modos fueron explicados aquí por los representantes de los diarios del interior pero también por grandes e históricos diarios nacionales como Crónica. Del mismo modo que lo hizo en su momento el fundador de otro diario grande, Ámbito Financiero, Julio Ramos y que quedo como legado en su denuncia-libro “los cerrojos a la prensa”. Por supuesto que la mayor gravedad de la consumación de este monopolio la expone sin dudas la metodología mediante la cual se obtuvo, en una sociedad que incluyó a empresarios con el Estado terrorista instalado en 1976. El resultado, por todos visto, fue no sólo el referido sometimiento de la competencia, que es objetivamente en el caso de medios el asesinato de la libertad de expresión, sino la construcción de un verdadero imperio informativo satelizado en un elocuente modelo corporativo. El que la Argentina padece. Que se permite situaciones que de no ser tan dramáticas serian ridículas, como el caso Fibertel : una empresa que durante los últimos años dio un servicio para el cual carece de licencia. Algo así como que un electricista me colgara del poste de la esquina y me cobrara la luz!!! Como periodista necesito poner el alerta sobre lo que esto significa para las relaciones laborales ya que la impunidad ganada permite formas de explotación y de precarización atentatorias contra los derechos adquiridos por nuestro gremio, incluido el Estatuto del Periodista Profesional elaborado y aprobado por el parlamento peronista de 1946. Pero, además, la concentración de los medios, que es la concentración de los patrones, puede ahogar o favorecer, por caso sucesivo, sindicatos o burocracias. Alcanza sólo con la decisión de ser o no deudor de los aportes sindicales o sociales (apenas el riesgo de una multa o un larguísimo juicio). Aunque su poder le da también capacidad de compra y de corrupción; y los periodistas y trabajadores de prensa sabemos de qué hablamos aquí, cuando jugamos por estos días la democratización del sindicato que nos representa en el área metropolitana Buenos Aires. Quiero volver sobre un punto llamativo apenas mencionado líneas atrás. Se trata de la mirada apocalíptica en relación con el desarrollo de las comunicaciones de masas. Sorprendentemente los diarios mas importantes del mundo, entre ellos Clarín y Nación, alertan sobre la desaparición del periódico de papel. Foros internacionales y grandes consultoras parecen preocupados por el derrotero de un simple soporte para la información. Bajo ese supuesto, las empresas que tienen el monopolio de la producción del papel para diarios deberían estar felices ante la posibilidad de compartir pérdidas con otros hasta la muerte definitiva ya anunciada, mientras se consolidan en el nuevo modelo de mercado-web. Las mas prestigiosas universidades forman bajo el nuevo paradigma, mercantil y tecnológico a los nuevos periodistas. Pero es en realidad una trampa. No es una visión estratégica sino un plan. No es que sea inminente la virtualización de toda demanda de información, sino una visión de mercado con un marcado sentido ideológico. Están diseñando un mundo. Un mundo en el cual no importan aquellos que siguen siendo demoledora mayoría: quienes no tienen acceso a la última tecnología. Precisamente aquellos que, cuando tienen su lugar en los medios, son ridiculizados, estigmatizados o criminalizados. Y a los que, por fin, les quitarán el periódico. Lo que hicieron con el ahogo a los diarios del interior desde Papel Prensa. (Hago un paréntesis par señalar que advierte esta trampa el Gobierno Nacional que prepara a las nuevas generaciones para incluirlas y dotarlas frente a este diseño con planes como el “Conectar-igualdad.com.ar” que distribuirá cientos de miles de netbooks entre los estudiantes y que se convirtió en un nuevo derecho.) Mientras se argumenta este ridículo, que es como decretar que porque existe un cañón laser la flecha ha dejado de matar, se defiende con todos los recursos la propiedad monopólica de la producción del papel. Por qué? Porque el monopolio nació de un diario. Defender la posibilidad de acceso al papel es defender la diversidad de prensa. El concepto mismo de la opinión publicada surge de la imprenta y su apropiación es la apropiación de la metáfora y origen de la libertad de prensa. Pero veamos también de que modo este modelo de concentración complica al Estado: Primero criminal, administrado por una banda que concreto el golpe civico-militar en 1976. Luego abdicante, en los albores de la nueva democracia. Después concesivo, bajo el paradigma neo-liberal de los '90, y finalmente víctima, a merced de funcionarios infieles operando para los intereses corporativos, o con funcionarios leales cercados y sometidos a campañas sucias en los medios, en un contexto en el cual no hay pudor para violar la ley. Recordemos esa votación de los accionistas privados que quiso evitar el secretario de comercio interior con un acto de humor que incluía guantes de juguete, en la que se quiso quitar al Estado sus derechos de contralor, que debieron ser restituidos por la Justicia. Por eso debe crearse un marco legal a prueba de los caprichos o deficiencias de los gobiernos. Y es precisamente un gobierno, el que encabeza Cristina Kirchner, el que renuncia a ese privilegio, esa discrecionalidad, y propone que la cadena de producción y distribución de papel para periódicos sea categorizada como de interés público. Tiene este parlamento la oportunidad histórica de saldar esta vieja deuda de la democracia: en consideración de la sociedad argentina, en la consolidación de la cultura de derechos, en compromiso real con la república y en cumplimiento con el mandato constitucional que hace suyo el resguardo del acceso y la difusión de información.

jueves, 28 de enero de 2010

Artear: ¿¿¿estás nerviosho???

Reproduzco la curiosidad que llego al Movimiento Peronista Bloguero que desnuda las operaciones del grupo Clarin y las presiones psicológicas e ideológicas hacia sus trabajadores.

este es el audio:

http://www.goear.com/listen.php?v=ef9330e


Mail de Daniel Zanardi a todos los trabajadores de Artear:

BUEN DIA:

CONFORME A LOS HECHOS DE PÚBLICO CONOCIMIENTO RELACIONADOS CON EL “PROYECTO DE LEY DE MEDIOS” CONVOCAMOS A TODO EL PERSONAL A LA CHARLA INFORMATIVA SOBRE EL PARTICULAR, LA QUE SE REALIZARÁ EL JUEVES 17 DEL CORRIENTE A LAS 14:30 HS. EN EL ESTUDIO “A”.

DANIEL ZANARDI

Desgrabación de la reunión realizada el 17/09 en el Estudio A (desde donde se emitía Mañanas Informales)

Daniel Zanardi (Gerente General de Artear): “Hoy nos preguntamos cuánto puede impactar esto (la Ley de Medios Audiovisuales). Y la respuesta es mucha. Si tenemos en cuenta que la ley tiene como objetivo fragmentar los medios y esa fragmentación no hace más que desguazar o intentar desguazar nuestra compañía, las alternativas que hoy se estarían viendo, referidas a los negocios pasarían o por Cablevisión y Artear o en caso de que el grupo decida por Artear, una señal abierta que es Canal 13 y una sola señal de cable que podría ser o Todo Noticias o Canal 13 Satelital. Esto es, a grandes rasgos, el gran impacto que tiene este proyecto en Artear. Obviamente se están estudiando las estrategias adecuadas para cada una de las instancias que van a venir a futuro. La batalla es larga, recién comienza, falta, y nos asiste el derecho en muchos de los aspectos que vamos a discutir. Cuando se trata de interrumpir o de interferir con el orden constitucional y las garantías todo está en riesgo y esa es la situación en la cual nos estamos encontrando en este momento.

Hemos recibido ataques, seguramente seguiremos recibiéndolos, a nuestras empresas, a nuestra gente y vamos a tener que estar preparados para vivir por lo menos dos años muy, muy complicados.

Las estrategias legales y jurídicas se van a llevar a cabo. No es el momento de comunicarlas porque sí se están evaluando. Lo que sí les quiero transmitir es que a medida que ocurran hechos trascendentes se los vamos a tratar de comunicar. En cuanto a la línea editorial a seguir por Artear, Carlos De Elía se va a referir brevemente en este momento hacia ustedes.

Carlos De Elía (Gerente Área de Noticias de Artear): “Buenas tardes. Yo quiero decirles brevemente que nuestro objetivo es tener la templanza que necesita este momento y seguir haciendo lo que venimos haciendo hasta hoy.

Yo creo que nuestro objetivo principal es no entrar en provocaciones, no responder a provocaciones y no ponernos en el medio de una batalla que no nos pertenece ni que generamos, ni que inventamos nosotros.

Nosotros en TN y en Canal 13 hace 20 años que hacemos lo mismo. Ahora parece que lo que hacemos hay gente que no le gusta. Yo quiero aprovechar que Daniel me da este momento para decirles que lo de la pluralidad es una mentira, pluralidad es menos. Si pluralidad es que no esté TN, que no esté América 24, que no esté quizás el 26, porque no, si significa eso pluralidad, pluralidad es menos.

También nos han dicho de los pueblos originarios, de los mapuches, de los tobas, todos estamos de acuerdo, todos queremos una ley nueva pero la que no queremos es ésta. ¿Quién le va a pagar el canal o la radio al mapuche o a los tobas? ¿Quién va a comprar si llega el punto que se vende Canal 13, TN, Telefé, Canal 9, Canal 26, América? ¿Quién lo va a comprar? ¿Los mapuches? ¿Los tobas? No, lo van a comprar los que compraron Radio del Plata, los que compran Siete Días, todos los Szpolskis y todos los amigos del Gobierno, eso está clarísimo. Pero nosotros sabemos eso, sabemos que hay cosas que en el fondo, éstas, no las podemos decir porque es tomar un partido por una guerra que como dije no nos pertenece y lo único que podemos hacer es seguir trabajando con las herramientas que nos da el profesionalismo y que nos da la experiencia. Y eso es lo que básicamente les pido a todos: templanza y paciencia y profesionalismo. Gracias”.

Daniel Zanardi: “Para finalizar, todos nosotros y todas nuestras familias están viviendo un momento de mucha zozobra y obviamente estamos al tanto y entendemos la situación que particularmente pueda estar viviendo cada uno de ustedes. El momento es difícil, realmente es difícil, pero los invito a que nos concentremos en nuestras tareas- El Grupo y Artear va a hacer todo el esfuerzo para mantener los derechos y los activos de nuestras compañías y las fuentes de trabajo de cada uno de ustedes. Nada más y muchas gracias”. (fin)

miércoles, 6 de enero de 2010

Ellos o nosotros

Los viejos socios siempre vuelven a buscarse. Como cuando el capital concentrado necesitó quitarse de encima el gobierno popular y el estado de ebullición de las masas yendo a buscar a su brazo armado para que hiciera el golpe y toda la tarea sucia que hiciera falta. Como cuando la dictadura necesitó del acompañamiento de los medios y pagó la complicidad con el monopolio de Papel Prensa. Como cuando se consolidó el régimen colocando en toda la estructura judicial a quienes pusieran su compromiso de casta por encima de las instituciones, haciéndolos jurar sobre las actas del Proceso que sustituyó de facto la Constitución, a cambio de impunidad. Como cuando se dió intervención extranjera de la economía nativa a través de sus personeros del Club de Chicago. Como cuando se nacionalizó la deuda externa privada. O más cerca: como cuando se licuó la deuda de los principales grupos económicos, con Clarín a la cabeza, con un proceso de pesificación asimétrica (a su medida) a cambio de gobernabilidad y (otra vez) el apoyo de los medios. Como cuando se crearon las condiciones económicas de privilegio para el agro exportador a cambio de liquidez. Los viejos socios se conocen y se devuelven los favores. Y ante el avance inexorable de una intención resarcitoria de tantas deudas al pueblo, los socios se llaman y se piden. Y siempre se trata de violarse a la democracia. En algunos momentos hasta de desaparecerla, torturarla y matarla. Ellos saben trabajar unidos por la coyuntura. Y esta vez, de nuevo, la democracia se les pone rebelde. Magullado pero valiente el proyecto popular insiste y asusta. El sueño noventista del neoliberalismo sostenido por el voto se les murió en los brazos y recurren a sus reservas para evitar el desastre. Los usurpadores de la justicia atentan contra la institución de la Justicia y vuelven a desconocer al voto, al parlamento y a la ley. Sus intereses propios por sobre las instituciones, mientras mienten un reclamo republicano. La última dictadura cívico-militar sometió a la Justicia exonerando a los jueces incómodos. Los gestionadores de la nueva democracia desde 1983 no se atrevieron: ratificaron el 90% de los jueces cómplices del genocidio y habilitaron la continuidad de un paradigma de justicia que tiene la balanza inclinada hacia la derecha. Después habría más, con cortes adictas y pactos de Olivos. La renovación de la Corte Suprema no alcanzó para derramar sobre la estructura judicial un paradigma de justicia independiente y popular, y los socios de siempre se volvieron a juntar. Todo se volvió judicializable. La misma justicia que entorpece los juicios por los delitos de lesa humanidad, que nos convierten en caso emblemático en el mundo y en la historia. La misma que encontró inocentes a Menem y De la Rua de tanto de lo que les responsabilizamos con conocimiento propio. La misma que encarcela la protesta social. La misma justicia que opera y atenta contra la justicia que la democracia quiere hacer y necesita.
16 páginas del diario de la fecha de mayor tirada amenazan con esa justicia corrompida, desplazando a los temas que tanto le preocupaban hace horas. Las mismas páginas exponen indisimuladamente su relación con su viejo socio, presidente de la transición, al que recurren como carta desesperada. Se los ve impúdicos y groseros. Se los huele. Se los siente. Se los nota. Los viejos socios se encuentran de nuevo y saben que los estamos observando. Que los conocemos. Y que la disputa volvió a ser la misma: ellos o nosotros.

martes, 3 de noviembre de 2009

Desde adentro

(respecto del articulo de Alberto Dearriba del 26 de octubre: http://fabianmantaras.blogspot.com/2009/10/otro-17-de-octubre.html?zx=4c6348d5a2c32b16)


Nunca falta el necio que expone sus deseos como si fuesen el relato de la realidad. Manipuladores de la peor laya que disfrazan su discurso colonial de progresismo y ofenden impúdicamente a los actores de la historia. Fisgones que la miran desde afuera con envidia y se masturban con sus propios dibujos a falta de una pasión genuina.

“Ser peronista quiere decir cada vez menos” dice el falsario que desprecia la identidad mayoritaria del pueblo argentino como la gesta de su revolución inconclusa. De qué sirve explicarle al perverso lo simple que es identificar al peronista de los usurpadores de títulos? Él elige “sus” peronistas a sabiendas de las tres banderas blindadas del peronismo que son la Justicia Social, la Soberanía Política y la Independencia Económica. Él sabe como todos, peronistas o no, que la ausencia o contradicción con cualquiera de estas banderas es irremediablemente excluyente. Él es el impulsor del llamado “peronismo disidente” que significa literalmente, los que disienten con el peronismo.

El peronismo es un movimiento cultural y de masas. Aun con sus certezas es dueño de todas las contradicciones que eso implica. Como identidad política y cultural es de un atractivo irresistible para todo el que tenga verdaderas aspiraciones de llegar con su discurso a las mayorías argentinas. Pero es una identidad colectiva y, por sobre todo, nacional. Los pretenciosos del “peronómetro” deciden quienes son o no peronistas de acuerdo con sus conveniencias ideológicas. En definitiva la Inquisición, los cruzados y hasta el propio Hitler se manifestaban cristianos sin que haya hoy sofistas que se atrevan seriamente a escribir atribuyendo esos crímenes al cristianismo. Pero con el peronismo eso está habilitado. El intelectual “progre” y biempensante, con pretensiones de librepensador suele ser la mascarada del racista más energúmeno que se solaza, en realidad, en el desprecio por las clases sociales que nutren al movimiento popular. Hambriento de la derrota del nacionalismo popular y del peronismo alienta a los usurpadores más oscuros que penetraron al peronismo. Pero lo que más repudia es la capacidad del peronismo de renacer de sus cenizas. Los anticuerpos referidos por Perón que se desinfectaron del menemismo como antes lo habían hecho con el vandorismo y hasta con López Rega. El sofista quisiera que la última expresión en pie de la política argentina fuese por fin superada por una experiencia coyuntural, reconociendo con explicita superficialidad la historia frentista del peronismo que nunca se presentó en soledad ante una contienda electoral. La transversalidad, a su criterio, debe implicar la renuncia a la identidad peronista, porque sino se le notan los negros.

El sofista reconoce la tensión entre peronistas y gorilas y menciona su vigencia en el enfrentamiento de los Kirchner a las corporaciones, desde su lugar de altura y simulando no estar con ninguno de ellos. Y para eso, el discurso progresista dice que los beneficiarios de las políticas oficiales son “presuntos”, y que “no sienten mejorar su calidad de vida”. Para él “la disputa por la ley de medios resultó más incomprensible aún para las grandes mayorías populares” sosteniendo que la disputa por los derechos sociales debe esperar a la comprensión de los beneficiarios (o presuntos…perdón). Se entiende fácil: no alimentar al bebé hasta que entienda porqué debe comer. Y en esta metáfora el bebé es de la medida de los sofistas que sentencian que las mayorías no comprenden, y no que son saturadas por escribas como ellos con el fin de confundirlas.

En su discurso los logros del gobierno son apenas reconocidos con un “más allá de…” que precede siempre a la critica miserable, que es la que reduce el tema de discusión a una coyuntura de días. Para esta clase de rufianes el desprestigio de la política se debe al egoísmo de los políticos y nada tiene que ver con que miles de militantes hayan caído en el peor genocidio de nuestra historia, ni con que los medios de comunicación hayan alcanzado un poder tal que terminaron reemplazando a la política. Estoy convencido de que es deficiente la interpelación del gobierno con el campo popular, y que la clave del triunfo de esta restauración moderada del proyecto nacional pasa por que las clases populares lo sientan propio. También reconozco que no fueron suficientes, en estos 6 años, los esfuerzos o las voluntades para restablecer el tejido vincular del pueblo con su gobierno peronista (…frentista, como los gobiernos peronistas). Pero le agradezco a Cristina que tenga el coraje de intentar el saldo de las viejas deudas sociales sin esperar a que las masas se manifiesten. Queda mucho trabajo para hacer de adentro, que es más importante que mirar de arriba.

Ariel Magirena




domingo, 11 de octubre de 2009

Tenemos ley de democratizacion de los medios audiovisuales


Hemos instalado una bisagra en la historia argentina. Hemos remontado la dificultad y deshecho uno de los nudos del tenebroso tejido que los poderes concentrados y su maquinaria maldita motorizaron cobrandose cada uno de nuestros derechos obtenidos en el concurso de la revolucion inconclusa. Esa revolucion contra la que utilizaron todos los recursos al alcance y creado nuevos y perversos metodos. la tragedia del nacionalismo popular comenzo con hechos ineditos en el mundo como el bombardeo de la poblacion civil en junio de 1955. El ensayo de la dictadura de entonces para el robo de las palabras que nos daban sentido. Ni los nombres de los lideres de esa revolucion, Peron y Evita, era posible mencionar. El previo fue el terror y apenas lo comenzariamos a conocer: los fusilamientos de civiles y militares que conspiraban para la recuperacion de la democracia con justicia social, la proscripcion del partido de las masas acatada por los partidos que llegaban impudicamente al gobierno... El descubrimiento del enemigo del hecho fatal de que las banderas de la lucha seguian sin arriarse, comprobado en la militancia de una juventud que seria capaz de retornar al viejo lider, que dejaria los ultimos meses de su vida defendiendo el juego en un tablero en el que la incipiente democracia argentina era acosada y rodeada por dictaduras. Y la dictadura por fin que llevo el terror a extremos impensados cobrandose la vida de 30.000 militantes que no solo soñaban una patria juta, libra y soberana, sino que la construian y peleaban. Hizo falta tanta sangre y tanto miedo para poder instalar el nuevo paradigma sobre una plolitica degradada por el asesinato de sus cuadros. Asi se consiguio suplantar a la politica por los medios de comunicacion que tuvieron necesariamente que ser concentrados y excluyentes para robarnos las palabras y el sentido. Desandar este camino de tinieblas no devolvera la vida de los 30.000, ni de los resistentes, ni desbombardeara la Plaza de Mayo, pero nos habilita a recuperar los sueños. Lo conseguimos y recien comienza la batalla. Aceptemos el desafio de recuperar la palabra para recuperar la politica. Gracias, compañeros por estar compartiendo este momento y esta lucha. Gracias Cristina por encabezar valientemente este cometido frente a tanto cobarde y sumiso de la politica argentina. Y por darnos el entusiasmo en la certeza de que vamos por mas.


Ariel Magirena 10/10/09

miércoles, 26 de agosto de 2009

El cuchillo entre los dientes

(Análisis y perspectivas frente al resultado de las elecciones parlamentarias del 28 de junio)


Mucho, y naturalmente, se habló del voto suicida del 28 de junio y sus posibles orígenes. Permítanme sumar algunos aspectos poco presentes en medio de la secuencia de emociones que sucedieron a la sorpresa de los resultados. No es gratuito haber llegado a esta cultura de desidia política, susceptible a la manipulación mediática. El previo de todo esto es la "máquina de matar". Un plan que fue patentizándose desde los bombardeos del 55, los fusilamientos del 56, la proscripción del peronismo y de la constitución del 49, la prisión de los militantes de la resistencia y la prohibición de la palabra. En la década del 70 se profundizó con el genocidio y la peor expresión del terrorismo de estado que se comió una generación y desarticuló la red social. La política desapareció de los hogares como modo de los sobrevivientes de proteger a los más jóvenes. La receta era "no te metas en política" y la frase de diseño de los publicitarios de entonces penetró dramáticamente: "algo habrá hecho" .
"algo" (indefinido) y "hecho" (cualquier acción).Y permítanme remarcar esto: lo contrario de "algo" es "nada" y lo contrario de "hacer" es "no hacer" y ese era el mensaje.
La política en la argentina sería otra desaparecida si los propios errores del Proceso y la configuración del nuevo modelo geopolítico dictado por el imperio (el de las democracias restringidas) no hubieran sugerido su salida al gobierno militar. La política argentina floreció de un tronco moribundo, con los actores que la dictadura permitió vivir y los pocos que se le escaparon. Con lograda mayoría de políticos que sirvieran a ese país se construyó la nueva política y, por si la política real resucitara, se materializó el plan para su vaciamiento y desprestigio. Con la política convertida en mala palabra ninguno de los que quieren ser calificados como buenas personas quiso ser político. Y los políticos de militancia, y los cuadros sobrevivientes, aceptaron la roña en la que debieron meterse para hacer política, muchos, poniendo en juego su prestigio.
La verdadera sorpresa en este contexto es la irrupción de Kirchner en el peronismo. Ya nadie pedía ni esperaba nada de la política. Instalado el paradigma mercantil de la política aceptado gustoso por el progresismo (que sostuvo y fundamentó la convertibilidad hasta su muerte en 2002), la aspiración mas ambiciosa del electorado argentino eran la gobernabilidad y, si fuera posible (por favor...) el honestismo.
Mientras se buscaba la salida de la crisis (la peor de la historia argentina), se golpeaban cacerolas, enjuiciaban al estado por sus dólares (cuyo eufemismo era "ahorros") y se intentaba un modo informal (que también se corrompió velozmente) de las relaciones económicas en el capitalismo monetarista a través del trueque, el gobierno de Néstor Kirchner destruía la Corte Suprema de la mayoría menemista, derogaba los decretos de protección de represores respecto de la justicia extranjera, pasaba a retiro a decenas de altos mandos militares, promovía la política de derechos humanos, imponía una quita de 60 mil millones de dólares a la deuda externa, rompía con el FMI, aniquilaba las relaciones carnales con EUA, derogaba la ley banelco de flexibilización laboral, recuperaba las paritarias, anulaba las leyes de impunidad, promovía los juicios a los represores, retiraba los retratos de los generales golpistas del Colegio Militar, le daba la ESMA a las madres y los Organismos... Nada de esto estaba en la agenda electoral.
Los resultados de junio son la confirmación de que el electorado argentino está a la derecha de los Kirchner, pero no es gratuito: No es por el GEN argentino. El vacío de la política se consiguió con muerte. Los medios de comunicación actuaron después, sustituyéndola.
El problema es que mientras buscamos recuperar la política es indispensable reforzar el modelo en marcha; imaginándonos el peor escenario para el 2011, que es la posibilidad cierta de no tener un nuevo mandato. El peor negocio, quedó demostrado, es el intento de correr a Cristina por izquierda. Aunque les duela a muchos, no hay nada real a la izquierda de este gobierno. El triste papel del infantilismo (dijo Lenin...) de disputarle al gobierno su porción del electorado progresista redundó previsiblemente en el crecimiento de la derecha. Qué tal si los "progresistas" que votaron a Sabattella o a Pino Solanas se hubieran comprometido con el momento histórico? El proyecto popular no hubiera perdido nada. ¡¡Y estamos hablando de los sectores que declaman un discurso progresista!! Esos que van a intentar justificarse señalando, como lo hacen los "buchones", las defecciones de la "derecha" peronista DE LOS QUE SI ESPERABAMOS UNA AGACHADA... Resulta que en lugar de celebrar que Néstor Kirchner conseguía que los grandotes del barrio estuvieran esta vez de nuestro lado la propuesta fue dejarlo solo entre los peores...
Pero no estuvo solo. Ni lo está.
Hoy escuché uno de los micros de historia que emite Radio Nacional. Contaba que para cuando las invasiones inglesas, los indios Ranqueles (los Tehuelche) habían ofrecido 10 mil lanceros para enfrentar a los "casacas rojas" y una tregua con los "huincas" a tal efecto. Aunque los hombres no fueron aceptados, si la tregua, que permitió la participación de los Blandengues para la reconquista. Los tehuelche no detuvieron nunca su guerra con el blanco, pero entendieron que era más inteligente sumar fuerzas en la coyuntura contra un enemigo peor y más fuerte: el extranjero.
Tal vez solo le queden dos años a esta etapa inesperada de reedición moderada del modelo nacional y popular. La responsabilidad de hoy es, entonces, apoyar a Cristina para saldar la mayor parte posible de las deudas con nuestro pueblo. Imponer con todos los medios posibles la recuperación de los resortes estratégicos de la economía y la política social. Robustecer el estado resucitado. Distribuir la riqueza hasta el último centavo de esa caja por la que vienen. Devolver la dignidad a un pueblo que la olvidó y a las generaciones que no la conocieron. Difundir el mensaje, comprometer a los beneficiados y enfrentar al enemigo con la fiereza que supo tener el pueblo argentino.
Convencidos y militantes.
"LA PATRIA DEJARA DE SER COLONIA O LA BANDERA FLAMEARA SOBRE SUS RUINAS" (Eva Perón).
A.M.




Cultura y politica en el peronismo

(Publicado en el periódico Miradas al Sur el 29 de marzo de 2009, a propósito de un artículo homónimo de Alejandro Horowicz, del 15 de marzo en el mismo medio)


La identificada “intelligenzia” argentina sobre la que escribió Jauretche quedo “fatalmente ligada” al pensamiento colonial y a prejuicios sociales de tipo racista.” Alpargatas si, libros no” fue la expresión de la compulsa entre la cultura de masas y el modelo extranjerizante en el momento en que la primera fue convidada por el peronismo a participar del debate de un modelo de Nación. En ese contexto la frase de las alpargatas es la síntesis que el nuevo actor social encontró en el lenguaje que todos podían entender: una perla de la comunicación; una joya del marketing directo con el defecto de no haber salido (o si??...) de los claustros.
“La gran masa del pueblo” interpretó enseguida que la nueva Nación que estaba invitada a construir tenía en la universidad a la escuela de los sostenedores ideológicos del modelo que los había explotado y sometido… y le marcó la cancha. Acaso algún ignorante sugiere que el peronismo, que en su 1º y 2º gobierno invirtió y desarrolló en educación por encima de la suma de todos los gobiernos anteriores y posteriores en el siglo XX tenía como proyecto el analfabetismo? Alguno supone que los obreros que cantaron la consigna de las alpargatas dejaron de mandar a sus hijos al colegio? Sabemos todos que no. El problema era de quienes sostenían la batalla cultural en la comodidad de los dos paradigmas dominantes - el capitalismo y el comunismo- y ambos rechazaban al nuevo e inesperado monstruo, al que fanática e irracionalmente ponían en las filas del otro (la izquierda lo llamó fascismo y la derecha lo tildó de comunista).
Todo proceso de cambios produce dolor. Aun cuando se plante en términos pacíficos como el peronismo. Aunque no fuera ortodoxa, no era más que la simple (o compleja) cuestión de la lucha de clases en el momento en el que la izquierda gorila abdicaba de su bando natural. Abdicación que la izquierda sindical no acompañó: es emblemático el aporte de comunistas y socialistas, delegados de base o dirigentes, al trazado de la doctrina naciente y nuevo paradigma. Pero esa abdicación de la intelectualidad de la izquierda conservadora (que termina socia del embajador estadounidense y la derecha en la célebre Unión Democrática) no fue emulada por su par del pensamiento nacional, pero para algunos Jauretche, Scalabrini, Manzi o los “traidores” Cooke, Puiggros o Walsh están fuera de la categoría.
Queda patentizado grotescamente que el claustro no podía soportar 2 reformas en menos de medio siglo: la autonomía y la apertura social. La primera la había puesto en sus propias manos al servicio de un nuevo modelo educativo, pero la segunda la pondría al servicio de un proyecto de Nación. Cómo se dio esa puja está vinculado al modo de dirimir la política en el contexto histórico-socio-cultural. Los reformistas no tuvieron problema para desarrollarse y multiplicarse durante los lapsos pseudo-democráticos en los que el peronismo estuvo proscripto. Mal podía el referido “2º peronismo”, la resistencia –que contaba con sus propios intelectuales (Marechal incluido) tener alguna simpatía con quienes nunca alzaron la voz a su favor, o al menos desde una perspectiva “demócrata” objetaran la proscripción… por el contrario en actitud desvergonzada por conservadora aquella intelectualidad seguía prefiriendo batallar con su némesis clásica.
Para su desdicha el nuevo paradigma, el peronismo, se había infiltrado en la sociedad. Como fenómeno cultural y masivo salía de los hogares y de las fábricas y se reproducía. No se podía decir “Perón” pero se pensaba “Perón”. Y los jóvenes formados en la negación cínica del peronismo pudieron leer en los espacios vacios del discurso cotidiano. Y claramente decía “Perón”. “Perón” pensaba el pueblo y lo pronunciaba en los actos clandestinos del caño, la tiza o el carbón… o en la jerga en la que todo - el macho, el hombre, el que te dije, el viejo, papá, el general o el coronel…-todo quería decir “Perón”.
El autoengaño era grosero cuando el artículo 14 bis de la repuesta constitución de 1853, incluido por decreto para arrasar la constitución del ’49 tras el golpe de la “fusiladora” decía “Perón” y la ley de contrato de trabajo decía “Perón” y las escuelas y obras públicas que no se atrevieron a demoler (porque a otras se atrevieron) decían “Perón”.
La muerte de Perón signo sin solución el referido 3º peronismo entre el entusiasmo del luche y vuelve, el gobierno de Cámpora, la estrategia de Perón, el Isabel-lopezreguismo, los anticuerpos que expulsan a “lopecito” y consiguen las elecciones anticipadas y el golpe genocida del cual los peronistas fueron víctimas preferenciales. Sucumben también los claustros por su composición peronista y de izquierda.
El artículo de Alejandro Horowicz es una pieza de colección. Tiene el valor de una pictografía de hace un millón de años al lado de las expresiones actuales de la izquierda madura aliada al pensamiento nacional y latinoamericanista como la que se expresa y convive en Carta Abierta, que reivindica el análisis crítico y reconoce la compulsa entre dos proyectos antagónicos que, con la forma que hoy ostente, sigue siendo “colonia o Nacion”; postergando a sabiendas y responsablemente debates subalternos o retardatarios para acompañar en el momento oportuno –que es cuando las cosas están ocurriendo- a un gobierno que toma medidas soberanas y de trascendencia histórica, sin asustarse de la identidad peronista de su parte principal. Como FORJA: aquellos intelectuales que fueron depuestos junto con el peronista Leopoldo Marechal.


Ariel Magirena (periodista)